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Especial para Portal Ovino: La estampilla del carnero Peul-Peul, raza autóctona de África Occidental

Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino

Malí, oficialmente República de Malí, es un país sin litoral ubicado en África Occidental. Su territorio se extiende desde el desierto del Sahara, en el norte, hasta la sabana saheliana en el centro y sur, donde predominan los pastizales naturales y arbustos espinosos que sostienen la ganadería tradicional.
Su economía se basa en la agricultura y la ganadería, actividades en su mayoría de carácter familiar e informal. Malí se encuentra entre los países más pobres del mundo, con gran parte de su población dependiendo directamente de los recursos naturales para su subsistencia.
Según el catálogo Colnect, desde su independencia en 1959, Malí ha emitido un total de 3.281 estampillas, de las cuales doce están dedicadas a los ovinos.
La pieza que ilustra un carnero de la raza Peul-Peul, registrada en el catálogo Yvert & Tellier con el número ML 124, se emitió en 1969 con un valor facial de 1 franco maliense (MAF) y un formato de 40 x 25 mm.
El diseño muestra la figura de un carnero adulto, ubicada sobre un fondo liso y claro que resalta su silueta, con una sombra suave bajo el animal que le aporta realismo. La obra fue realizada por el diseñador y grabador francés Jacques Gauthier, mientras que la impresión estuvo a cargo de la Imprimerie des Timbres-Poste, de París, institución que en esa época producía la mayoría de las emisiones de los países africanos recién independizados.
El responsable de la emisión es La Poste du Mali (Office national des postes du Mali), entidad encargada del servicio postal nacional desde los primeros años de independencia. En el sello se leen las inscripciones “REPUBLIQUE DU MALI” en la parte superior y, en la inferior, “BELIER” (carnero) y “POSTES” (correos).
En 1969, Malí tenía apenas diez años de independencia (1959) y su economía dependía en gran medida de la agricultura y la ganadería tradicional. El stock ovino se estimaba entre 4 y 5 millones de cabezas, criadas bajo un sistema extensivo, basado en el pastoreo en áreas comunales, sin cercas ni divisiones de campo.
La ganadería ovina estaba íntimamente ligada a la seguridad alimentaria y a la cultura local. Los ovinos se criaban principalmente para el consumo familiar y para la venta en mercados locales, especialmente en fechas clave como el Tabaski (Eid al-Adha), la celebración musulmana más importante de la región, durante la cual las familias compran carneros adultos para el sacrificio ritual, generando un fuerte movimiento comercial y social en todo el país.
En la actualidad, Malí cuenta con una población ovina cercana a los 21 millones de cabezas, lo que lo convierte en uno de los principales productores de pequeños rumiantes de África Occidental. La cría de ovejas sigue siendo esencial para la economía rural, aportando carne, pieles e ingresos para miles de familias, especialmente durante el Tabaski, cuando la demanda de carneros alcanza su punto máximo.
Pese a este crecimiento, el sector enfrenta desafíos como la escasez de forraje, las sequías, las enfermedades y las dificultades de acceso a servicios veterinarios. Para afrontarlos, se han puesto en marcha programas comunitarios de mejora genética y sanidad, orientados a fortalecer la productividad y el bienestar de los pequeños productores, con especial participación de mujeres rurales.

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