
Por el daño que provocan los depredadores, los constantes hechos de robos de ganado y los cambios en la actividad, muchos productores patagónicos sustituyen el trabajo con ovejas por la producción de vacas.
El daño que generan los animales silvestres son cuantiosos y, en algunos casos, pueden provocar la pérdida de casi la totalidad del ganado ovino en un predio rural. Algunos propietarios optaron por incorporar Perros Maremmano o Mástín del Pirineo, para hacer frente al animal asilvestrado.
Los perros de raza Pastor Maremmano son canes de guarda italianos con un fuerte instinto natural para proteger rebaños de ovejas de depredadores como lobos y pumas. Son animales independientes y valientes, que viven y se crían junto a las ovejas desde cachorros en un proceso de impronta, lo que crea un vínculo muy fuerte y les permite actuar como parte de la majada, defendiéndola de peligros.
En muchos otros casos, los productores han optado por comenzar la sustitución de ovinos por ganado vacuno. “Ese desplazamiento vino del este y se va corriendo”, afirmó al diario La Nueva Mañana de Neuquén, Rocío Álvarez, quien habló sobre los cambios que se viven en los campos de la región sur de la provincia de Río Negro, donde se está mutando de la cría de ovinos a la cría de vacunos, a pesar de la fragilidad del entorno natural. Alvarez es ingeniera agrónoma que ingresó a la Oficina de Extensión de INTA de Los Menucos en el 2008.
Los perros, el zorro colorado y el puma, son la principal amenaza para los productores que manifiestan su hartazgo por las pérdidas que provocan los animales asilvestrados.
El diario neuquino precisó que la transición comenzó “desde el este”, implica que se inició en la zona más próxima a la costa, por San Antonio Oeste, y avanzó por Valcheta, Ramos Mexía y ha llegado a algunos establecimientos al norte de Maquinchao. Para el oeste, los campos cambian y merma la presencia de los depredadores.





