
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino


El Reino Unido es un estado insular del noroeste de Europa, ubicado en las Islas Británicas, frente a las costas de Francia e Irlanda. Está formado por cuatro naciones constitutivas —Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte— unidas bajo una misma corona y un gobierno central con sede en Londres.
Según el catálogo internacional Colnect, el Reino Unido ha emitido 12 197 estampillas a lo largo de sus 172 años de historia postal, iniciada el 1.º de mayo de 1840 con la aparición del Penny Black, la primera estampilla de la historia filatélica —con la efigie de la reina Victoria— y punto de partida del correo moderno.
De ese total, 37 sellos incluyen ovinos en su diseño, muchos asociados a motivos religiosos o navideños. Llama la atención que la primera estampilla británica con ovejas sea tan reciente: 1980, dentro de una serie de cinco emisiones que conmemoró la inauguración del ferrocarril de Liverpool and Manchester Railway (1830), la primera línea interurbana del mundo en operar con locomotoras a vapor, doble vía, señalización, horarios regulares y transporte de pasajeros, carga y correo.
La estampilla emitida 12 de marzo de 1980 por la autoridad postal del Reino Unido —catalogada como GB 928 en Yvert & Tellier— muestra un tren de pasajeros acoplado a un vagón que transporta ovinos. Con dimensiones de 41 × 30 mm, fue diseñada por David Gentleman e impresa por Harrison & Sons Ltd., con un amplio tiraje de 23 000 000 de ejemplares.
En la parte superior del sello se destaca el valor facial “12p” (12 peniques británicos) en el ángulo izquierdo, mientras que en la esquina superior derecha aparece la inconfundible silueta de la reina Isabel II, un rasgo característico de las emisiones postales británicas. Ocupando el área central se observa una escena ambientada en 1830 con un vagón abierto de tercera clase para pasajeros y un vagón jaula de dos niveles transportando ovejas. Este conjunto destaca por representar la crudeza de las condiciones de viaje para los sectores populares y la coexistencia de pasajeros y carga en los primeros trenes británicos. El paisaje de fondo es el pantano de Chat Moss.”
Por su aspecto —cara, orejas, patas negras, deslanadas, cuello largo y vellón blanco — las ovejas representadas se asemejan al tipo que dio origen a la raza Suffolk sheep, una clásica oveja carnicera inglesa desarrollada en el condado de Suffolk a partir del cruce de Norfolk Horn × Southdown. Este linaje, ampliamente difundido en el este y centro del país durante el siglo XIX, fue oficialmente reconocido hacia 1880, convirtiéndose en una de las razas cárnicas más apreciadas del Reino Unido.
Hacia 1830, el noroeste de Inglaterra combinaba las ciudades industriales de Liverpool y Mánchester con una extensa zona rural donde abundaban las majadas ovinas. La producción estaba en manos de pequeños y medianos productores familiares que criaban ovejas para lana y carne, orientando buena parte de su actividad al abastecimiento de los mercados urbanos. El ferrocarril recién inaugurado facilitó ese vínculo entre el campo y la ciudad, permitiendo trasladar animales y productos agropecuarios con mayor rapidez y volumen.
En la actualidad, la ganadería ovina del Reino Unido continúa siendo significativa y se orienta principalmente a la producción de carne de cordero, con un stock que ronda los 21 millones de cabezas. A lo largo de las últimas décadas, el sector ha experimentado transformaciones estructurales y de mercado, así como cambios en las políticas de apoyo estatal, que han modificado tanto el tamaño del rodeo como la orientación productiva de la actividad ovina británica.
La escena del sello, aunque simbólica más que literal, ilustra cómo los primeros ferrocarriles británicos integraban funciones múltiples —pasajeros, carga, correo y animales— en una misma línea, anticipando una transformación profunda en el comercio y la movilidad rural-urbana.”





