Destacada 1

El aporte de mulas y burros en el cuidado de majadas ovinas

«Ante el aumento de ataques a los ovinos por diferentes predadores en el país como jabalí, zorro, carancho y perros, es que hemos venido desarrollando diferentes estrategias para proteger al rebaño», resaltó el ingeniero agrónomo Javier Frade, quien realizó un valioso informe sobre el aporte de mulas y burros para el cuidado de las majadas ovinas.
En el estudio, Frade sostuvo que «primero realizamos la experiencia con “llamas” y “perros de la raza Maremma” y en 2016 iniciamos una evaluación de la utilización de “burras” como animal de protección del rebaño».
«Diferentes estudios (sobre todo en EEUU) han mostrado que los perros de guarda, llamas y burros reducen la predación. Los productores americanos comenzaron utilizando animales de guarda hacia la década de 1970. Desde entonces se han vuelto progresivamente más difundidos como alternativa de control de predadores La mayor utilización y por lo tanto información disponible, es sobre perros de guarda de diferentes razas como: Gran Pirineo, Pastor del Pirineo, Pastor de Montaña y Maremmano, entre otros», precisó.
Y agregó: «Es innegable el éxito obtenido cuando se utilizan estos perros contra un gran rango de rosibles predadores como jabalíes, coyotes, zorros, linces, pumas , osos, así como también contra otros perros. Sin embargo, es importante remarcar que la incorporación de perros de guarda o de guardia en la majada requiere de un cuidado dedicado, sobre todo en las primeras etapas de crianza desde cachorro y esto, no todos los productores están dispuestos o tienen las posibilidades de realizarlo, siendo la etapa de “impronta” de suma importancia para lograr el éxito».
«Además el tiempo y la supervisión del entrenamiento requerido, es para llamas y burros mucho más corto (unas pocas semanas) que para los perros (varios meses). Adicionalmente se debe tener en cuenta el suministro de alimentación que requiere el perro en comparación con la llama o burra que comen la misma pastura que los ovinos/vacunos», destacó.
Frade manifestó que, «en cuanto al burro o asno (Equus africanus asinus) es un animal doméstico de la familia de los équidos».
«El empleo de asnos como sistema de protección de rebaños es una práctica que se ha desarrollado en
países como Canadá, Estados Unidos, Australia y algunos países europeos como España. Los burros son más longevos que los caballos, llegando a vivir hasta los 40 años. Alcanzan la madurez sexual entre los 2 y 2,5 años. El apareamiento puede producirse en cualquier época del año, aunque generalmente se produce durante la primavera. La gestación dura entre 12 y 14 meses, produciendo una sola cría, raramente dos, que será destetada cuando tenga entre 6 y 9 meses», explicó.
Y añadió: «En el norte de nuestro país encontramos 4 establecimientos con manadas importantes de burros, los cuales fundamentalmente son utilizados para el control del “caraguatá o cardilla”. Como un primer paso para realizar la experiencia en el uso de burros tuvimos en cuenta información variada que indica que es conveniente la utilización de hembras frente a la opción de machos, ya sean enteros o castrados, ya que pueden ser agresivos no solo con los predadores sino también con las ovejas»
«Eso lo pudimos corroborar en una estadía en Chile en el Centro de Investigación Agropecuaria, INIA
Rayentué, bajo la coordinación del investigador Nilo Covacevich, donde vienen trabajando con burras
desde hace tiempo», enfatizó.

Botón volver arriba