
En Chubut y Catamarca, impulsan el consumo de carne de burro y valoran sus propiedades alimenticias, en un mercado que desconoce aún su potencial.
En las segundas jornadas nacionales de producción de burros, que se realizaron en Santa María, Catamarca, especialistas abordaron los beneficios de la leche de burra y resaltaron, además, la calidad de la carne de burro.
En aquella oportunidad, especialistas, productores y vecinos de la localidad pudieron degustar milanesas y estofado de carne de burro.
Por su parte, en Chubut, Julio Cittadini, productor de Punta Tombo, lanzó un proyecto de cría y comercialización de carne de burro. Según afirmó en diálogo con el medio Crónica, «la iniciativa surge como alternativa ante las dificultades que enfrenta la producción ovina, afectada por depredadores y limitaciones del terreno para otras actividades como la ganadería vacuna».
«Ya realizamos una faena experimental con controles bromatológicos, y actualmente el producto se encuentra a la venta en una carnicería de Trelew a modo de prueba piloto», señaló.
Cittadini aseguró que la carne de burro es “muy nutritiva, de buen sabor y altamente comparable a la carne bovina».
«El cuero de burro ofrece un subproducto adicional que es de gran interés para el mercado chino, y por el cual se puede llegar a pagar mucho dinero. Se trata del ejiao, una gelatina que se usa mucho en la medicina. De hecho, hay un déficit de miles de toneladas de ese producto. Diría que su exportación está potencialmente asegurada por ese faltante», precisó.






