Destacada 1

Tras la decisión de Chile de interrumpir la compra de carne ovina argentina, las claves en el control de la aftosa

Tras la decisión de Chile de interrumpir la compra de carne ovina argentina por el temor sanitario al riesgo de Aftosa, resulta válido destacar que, desde el Río Colorado hacia el norte del país, Argentina es libre de AFTOSA con vacunación.
En la región patagónica, el país es libre de la enfermedad sin vacunación. La oveja no se vacuna en las diferentes provincias, sino que se utiliza como especie animal indicador o testar.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales de pezuña hendida, incluyendo bovinos, ovinos, caprinos y porcinos. En ovinos, la enfermedad se manifiesta con fiebre, vesículas y erosiones en la boca y las patas, causando dolor y dificultad para comer y caminar. Aunque generalmente no es fatal en adultos, puede ser grave en animales jóvenes, especialmente debido a problemas cardíacos o la dificultad para amamantar.

Síntomas:
Fiebre
Vesículas y erosiones en la boca, lengua y labios
Vesículas y erosiones en las patas, entre los dedos y en la corona
Salivación excesiva (babeo)
Cojera y dificultad para caminar
Pérdida de apetito y disminución de la producción de leche (en hembras)

Transmisión:
La enfermedad se propaga principalmente por contacto directo con animales infectados, pero también puede transmitirse a través de alimentos, agua y equipos contaminados.
El virus se elimina por las secreciones y excreciones de los animales infectados (saliva, heces, orina, leche).
Los animales también pueden adquirir la enfermedad por vía respiratoria o al consumir forraje contaminado.

Importancia:
La fiebre aftosa es una enfermedad de alto impacto económico, ya que puede causar pérdidas significativas en la producción animal y restricciones en el comercio internacional de animales y productos derivados.
En las zonas endémicas, las pérdidas anuales pueden oscilar entre 8,4 y 27,3 mil millones de dólares, según información de Argentina.gob.ar.
La enfermedad es de notificación obligatoria a las autoridades sanitarias.

Prevención y Control:
La vacunación es una herramienta importante para prevenir la fiebre aftosa, especialmente en zonas de riesgo.
Las medidas de bioseguridad son fundamentales para evitar la entrada y propagación del virus, como el control de movimientos de animales, la limpieza y desinfección de instalaciones y equipos, y la cuarentena de animales nuevos.
En caso de sospecha, es importante notificar a las autoridades sanitarias para que tomen las medidas necesarias.

En Argentina:
Argentina tiene un estatus de país libre de fiebre aftosa con vacunación, otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).
El país cuenta con un Plan Nacional de Erradicación que incluye la vacunación obligatoria de todos los bovinos y bubalinos en las zonas reconocidas como libres de fiebre aftosa con vacunación.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) realiza vigilancia epidemiológica constante para detectar la enfermedad y prevenir brote

Botón volver arriba