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Especial para Portal Ovino: La primera estampilla con un ovino, en Colonia del Cabo, en 1864

Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino

La Colonia del Cabo de Buena Esperanza fue establecida por los holandeses en 1652 y pasó a dominio británico en 1806. Situada en el extremo suroeste del continente africano, tuvo como capital a Ciudad del Cabo y permaneció bajo control británico hasta su incorporación a la Unión Sudafricana en 1910.
Según el catálogo de sellos Colnect, entre 1863 y 1900 la colonia emitió un total de 154 estampillas. En mayo de 1865, emitió la que se considera la primera estampilla del mundo con un ovino en su diseño (registrada como ZA-CA 14 en el catálogo mundial Yvert & Tellier).

El carnero Merino, representado junto a la alegoría de la Esperanza, simbolizaba el papel central que la ganadería ovina y la lana desempeñaban en la economía colonial, marcando el inicio de la oveja como símbolo productivo y cultural en la filatelia mundial.
La estampilla pertenece a la serie Allegory of Hope (Alegoría de la Esperanza), emitida a partir de 1864 y vigente hasta comienzos del siglo XX, en reemplazo de las célebres “triangulares del Cabo”.
El diseño, realizado por Charles Davidson Bell —artista y funcionario colonial—, muestra a una figura femenina alegórica sentada, apoyada en un ancla como símbolo marítimo, portando una rama de olivo y acompañada por un carnero Merino a sus pies. En la parte superior se lee “CAPE OF GOOD HOPE” (Cabo de Buena Esperanza), y en la inferior, “POSTAGE ONE PENNY” (Correo, un penique).
La impresión estuvo a cargo de la firma británica De La Rue & Co. Ltd, reconocida internacionalmente por la producción de sellos postales y billetes de banco durante el siglo XIX. La pieza presenta un formato de 21 x 25 mm, en color rosa, con un valor facial de 1 penique sudafricano. Aunque no se conocen cifras exactas de tiraje, se sabe que fue producida en grandes cantidades para el uso postal de la colonia, lo que explica su prolongada vigencia y la existencia de múltiples variantes en valores, colores y sobrecargas.
La serie Allegory of Hope, iniciada en 1865, se utilizó durante varias décadas con numerosas variantes en colores, valores faciales (½, 1, 4 y 6 peniques, además de chelines británicos y peniques sudafricanos) y diversas sobrecargas. Algunas reflejan hitos históricos: las siglas G o G.W. para Griqualand Oeste; la inscripción Z.A.R. para la República de Transvaal; las leyendas Military Telegraphs en Bechuanalandia y Mafeking, y 6d. Besieged durante el célebre sitio de Mafeking en la Segunda Guerra Anglo-Bóer (1899–1902).
Hacia 1865, año de emisión de esta estampilla, la colonia contaba con más de 5 millones de ovejas, en su mayoría Merino o cruzas con razas locales, criadas tanto por colonos británicos en grandes establecimientos como por productores bóeres (descendientes de los holandeses). El Merino español, introducido a fines del siglo XVIII, se expandió en las regiones orientales del Cabo y convirtió a la lana Merino en el principal producto de exportación de la colonia, destinado a las industrias textiles de Inglaterra y Europa. El carnero representado en la estampilla simbolizaba precisamente ese motor económico.


En Argentina, el Merino se introdujo a mediados del siglo XIX y encontró en la Patagonia un ambiente ideal para su desarrollo, consolidándose como la raza ovina más importante del país. Su lana, reconocida internacionalmente por su suavidad y calidad, sigue siendo muy demandada tanto por la industria textil local como por los mercados de exportación más exigentes.
Actualmente, se estima que más del 50 % del stock ovino argentino corresponde a razas laneras, con el Merino en posición dominante, especialmente en la Patagonia, donde se concentra más del 60 % del rebaño nacional. Este protagonismo refuerza su papel histórico y vigente como raza clave en el desarrollo de la producción ovina del país.

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