
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino

La República del Chad es un país sin litoral situado en el centro-norte de África, con una población actual que supera los 18 millones de habitantes. Su territorio se extiende desde el desierto del Sahara, en el norte, hasta sabanas y zonas agrícolas en el sur, donde la ganadería tradicional —incluida la ovina— desempeña un rol fundamental.
Según el catálogo internacional de sellos postales Colnect, Chad ha emitido 6.866 estampillas en 69 años de historia postal, desde 1949, de las cuales solo siete incluyen ovinos en su diseño.
En 1973, la Oficina de Correos y Telecomunicaciones de Chad emitió un sello postal que muestra una oveja adulta junto a su cordero amamantando, ambientado en un paisaje desértico o semiárido, típico de las regiones ganaderas del Sahel. La estampilla tiene un valor facial de 20 FCFA (Franco de África Central), mide 44 x 53 mm y está impresa en colores claros.
Aunque no se identifica explícitamente la raza ovina representada, los rasgos visibles —cara y patas descubiertas, orejas erguidas, morro oscuro, lana blanca y cola gruesa— remiten a un tipo ovino adaptado a regiones áridas del centro y norte del país. Si bien algunos de estos rasgos coinciden con ovinos del tipo saheliano o de cola grasa, la lana larga y abundante que se observa en el diseño no es característica de razas criadas en zonas cálidas. Esto sugiere una representación artística estilizada, orientada más a resaltar la escena que a reflejar con fidelidad una raza local específica.
El sello lleva las leyendas en francés POSTES y RÉPUBLIQUE DU TCHAD, que se traducen como “Correos” y “República del Chad”, indicativos de su origen oficial.
En 1973, año de emisión de esta estampilla, Chad tenía cerca de 4,5 millones de habitantes y una economía fuertemente ligada a la ganadería extensiva. Los ovinos eran criados por comunidades nómadas y semi-nómadas, en sistemas tradicionales basados en el autoconsumo, el trueque y la venta local. La producción ovina formaba parte de un modo de vida ancestral, estrechamente vinculado a las condiciones climáticas y a la movilidad del pastoreo.
En la actualidad, la cría de ovinos forma parte esencial de los sistemas pastoriles y agro-pastoriles del centro y sur del país. Se los cría principalmente por su carne y cuero, con razas adaptadas al clima árido como la Uda, la Black Maure y diversos tipos sahelianos. Con más de 31 millones de ovejas registradas, la población ovina ha crecido notablemente, en paralelo al aumento demográfico y a la expansión del uso pastoril.





