
Desde el INTA desarrollaron una guía «para la capacitación de personal de campo que trabaja con ovejas y para alumnos de escuelas agropecuarias, con el fin de aportar nociones del comportamiento ovino y utilizar este conocimiento para facilitar las tareas del personal y respetar el bienestar animal, tanto de la hacienda como del perro, en caso de que se use para el manejo de las majadas».
El informe, elaborado por Martín Diego Villa, resaltó que «antes de ver aspectos del comportamiento de los ovinos que permitan manejarlos de la manera más fácil y con el menor estrés, tanto para el operario como para el animal, es necesario conocer algunas características de la especie y sus sentidos»
Claves a tener en cuenta:
- La oveja, en la naturaleza, es una presa.
- Tiene instinto de fuga: tiende a alejarse del peligro (ver la salida).
- Hábitos gregarios: tendencia a agruparse y moverse en conjunto. Cuando está sola sin ver otra oveja, se estresa y entra en
pánico. La majada es su protección. - Hábito de seguimiento: tendencia a seguir a la que va adelante.
(Se resiste si le parece que no hay salida). - Caminan más fácilmente contra el viento y en subida.
- Asocian situaciones traumáticas con lugares y personas y lo
guardan en su memoria. - El movimiento lo asocian con peligro y el movimiento rápido, con
más tamaño y por lo tanto más peligroso. - Inteligencia: con repetición y refuerzo positivo se entrenan.
También aprenden a anticipar tareas. (Se juntan ante un silbido
o perro). - «Punto de atracción” es hacia donde tienden a ir en función del
entorno (ej. hacia donde ven otras ovejas).
En relación a la visión Villa precisó que «las ovejas tienen pupilas rectangulares que les permiten un amplio campo visual con visión panorámica de aproximadamente 270° a 300°, pero solo en un ángulo estrecho de 25° y 50° hacia adelante tienen visión estereoscópica o binocular, lo que les permite detectar la distancia. Inmediatamente delante de la nariz no ven».
Hacia atrás del animal, dependiendo de la cobertura de lana de la cara, queda un área ciega de alrededor de 70°. Esta limitación es salvada al estar junto con otras ya que en conjunto ven los 360° de circunferencia.
Tienen dificultad para juzgar profundidad, prefieren lugares bien iluminados y se resisten a entrar en sitio
sombreados u oscuros. También reaccionan con miedo a colores no habituales.





