
En Rafaela se realizó una nueva jornada de capacitación «para entender de mejor manera un negocio complementario para productores agrícolas y ganaderos».
«Los ovinos crecen en la región a partir de nuevas ideas y conocimiento», señalaron desde la Sociedad Rural de Rafaela, donde se realizó el encuentro, con una importante asistencia de productores.
La “Jornada Ovina 2025, manejo integral de majadas para una producción sustentable” fue coordinada por la institución, junto al Ateneo de SRR, el INTA Rafaela y la Mesa Ovina Regional.
En la primera de las charlas, Néstor Franz, jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA de Coronel Moldes, dependiente de la Experimental de Marcos Juárez, habló sobre la importancia de la diversificación productiva.
“La oveja está con nosotros desde siempre, pero recién se está visibilizando la cadena de producción”, a partir de la focalización de las otras ganaderías en la exportación, en las oportunidades de nuevos mercados o mayores aperturas», afirmó Franz.
Para el especialista, “esta gestión está viendo y focalizando la exportación de carne, tanto en el novillo pesado como en las granjas grandes de cerdo».
«Ellos también están pensando en exportar. Entonces, lo que notamos es que va a quedar un espacio para las otras carnes”, opinó.
Y agregó: «Esta es una oportunidad para presentar en las paletas de proteína de alta calidad que consume el argentino un componente como es la carne de oveja, cordero u oveja. El gran potencial de crecimiento reside en que es una carne roja, alimentada a base de forraje. Es un pequeño rumiante que se alimenta de pasto, como la vaca. Tiene una característica diferente al cerdo y el ave, que son dos carnes dominantes”.
Franz sostuvo que «el objetivo es claro, se necesita planificar un sistema de producción en el que tengamos diferentes productos a lo largo del año con diferentes categorías de producción de carne”.
Y advirtió: «Muchos productores son tenedores de ovejas, pero no aplican tecnologías de manejo en el sistema de producción, porque la mayoría tiene a la oveja junto con el carnero todo el año”.
«Esto convierte a la majada en algo secundario, en un complemento y el potencial de eficiencia se pierde. Es por esto que estamos pensando en tecnologías de procesos para mejorar después una futura tecnología de insumos para lograr un producto de alta calidad”, opinó.
El especialista y gran divulgador de la materia, consideró que hay un interés creciente entre los productores de la región: “Yo lo que noto de la Sociedad Rural Rafaela es que siempre está un paso adelante en las cosas que se vienen y en cuanto a la ovejas acá se vienen haciendo capacitaciones hace muchos años”.
Para Franz, el productor de la zona es innovador. “Vos le das unas indicaciones para que comience la actividad de majadas de ovejas, dos o tres prácticas para mejorar el manejo del ovino, lo vas a visitar un tiempo después y entonces hizo lo que vos le dijiste y a su vez le incorporó dos o tres cosas más. Ahí te das cuenta que es innovador”, remarcó.
Y agregó: “Esto es bueno porque nos sirve para esta actividad que no está muy posicionada en la cadena. Nos ayudaría a tener ese impacto después de crecimiento”.
El gran potencial se focaliza en la Región Centro, que comprende a Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Norte de Buenos Aires, parte de La Pampa y de San Luis. Estos ambientes homogéneos tienen una ventaja fundamental que es la alfalfa.
“Esa es la llave que abre todas las ganaderías. Yo critico a los productores que hablan mal de la alfalfa cuando son tiempos difíciles, pero hay que agradecerle a ella siempre, porque dura cuatro o cinco años, es un producto de altísima calidad, que brinda nutrientes, calidad de fibra, mejora el suelo, regula las napas”, expresó..
A eso se agrega que con la presencia de animales se genera salud desde el suelo, por eso aconseja “pongan alfalfa, pongan animales, vamos a tener los biológicos naturalmente”.
«Complementar producciones, tener ovinos conjugados en otros esquemas productivos asegura incluso una mejor agricultura, fortalece el ciclo de nutrientes y de microorganismos del suelo que viene a través de la bosta de los animales”, indicó.
El especialista del INTA sostuvo que «hay un gran interés, las posibilidades están dadas y hay que seguir trabajando en la cadena, además de mostrarle al consumidor la bondad de esta carne, roja con altísima calidad de proteína, muy fácil de manejar y de cocinar, biodisponible para nuestro organismo».
«Es una carne muy antigua en el mundo y muy valorada, estando en el esquema productivo y la paleta de proteínas de los principales países”, remarcó.
Por supuesto que la falta de disponibilidad de frigoríficos o días puntuales de faena, es lo que en muchos casos demora el progreso del sector, sin embargo, “es ahí donde se da la necesidad de un mayor intercambio interno en la cadena, de una mayor articulación para aprovechar las oportunidades disponibles”.
La actividad se completó con la exposición sobre cuestiones sanitarias en rodeos ovinos por parte del médico veterinario Sebastián Muchut, del INTA Rafaela.
Además, la ingeniera agrónoma María Rosa Scala, que trabaja con la temática hace años, se refirió a las oportunidades detrás de esta producción y la importancia de complementarla en la zona.





