
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino
Turquía, 1943 “Merinos Koyunları”
Merinos de Turquía: ayer y hoy desde la filatelia.
Turquía es un país transcontinental situado estratégicamente entre Europa y Asia, con la mayor parte de su territorio en Asia Menor y una porción menor en el sureste de Europa. Limita con Grecia, Bulgaria, Georgia, Armenia, Irán, Irak y Siria, y está rodeada por los mares Egeo, Mediterráneo y Negro. Posee una superficie aproximada de 783.562 km² y una población que supera los 85 millones de habitantes, siendo uno de los países más poblados de la región. Su capital es Ankara, aunque su ciudad más grande y conocida es Estambul, histórico puente cultural entre Oriente y Occidente. Esta ubicación geográfica ha hecho de Turquía un punto clave en rutas comerciales, culturales e históricas a lo largo de los siglos.
Según el catálogo filatélico Colnect, desde 1863, en más de 150 años de historia postal, han circulado en Turquía un total de 6.878 estampillas, de las cuales solo cinco están dedicadas a los ovinos, lo que resalta el carácter particular de esta temática dentro de su filatelia.

La primera estampilla de Turquía con ovinos fue emitida en enero de 1943, catalogada como Yvert & Tellier TR 978, en un formato de 24 × 33 mm y con una tirada de 2.000.000 de ejemplares.
El sello está dedicado a la raza Merino, famosa por su lana fina y de gran calidad. Presenta un diseño monocromo en tono rojo, con un estilo de grabado muy detallado. En la escena central se observa un numeroso rebaño de ovejas Merino, lo que transmite la importancia de la ganadería ovina en Turquía. En el fondo aparece un pastor guiando el rebaño sobre un paisaje abierto y rural.
El sello fue impreso en Turquía por los talleres oficiales del Estado, en un característico estilo de grabado de la época. Como ocurre con muchas emisiones turcas de los años 40, no se encuentra documentado de forma precisa el nombre del diseñador, lo que sugiere una producción institucional más que autoral.
En la parte superior figura “MERİNOS KOYUNLARI”, que se traduce como “ovejas merinas”, indicando claramente el tema del sello. En la parte superior derecha figura “4 KURUŞ”, correspondiente al valor facial de la estampilla en la moneda turca de la época. En la parte inferior se lee “TÜRKİYE POSTALARI”, que se traduce como “Correos de Turquía”, identificando al país emisor. En las esquinas inferiores izquierda y derecha aparece la media luna con estrella, símbolo nacional de Turquía, integrada elegantemente en el diseño.
El ovino Merino en 1943, como refleja la estampilla turca, representaba un esfuerzo relativamente reciente del Estado por mejorar la calidad de la lana mediante la introducción y adaptación de esta raza europea, en un contexto en el que la producción textil era estratégica. Se trataba de animales aún en proceso de difusión y cruzamiento, integrados en sistemas extensivos tradicionales.
En cambio, hacia 2026, el Merino en Turquía (ya consolidado como Merino turco) forma parte de programas genéticos más avanzados, aunque ha perdido protagonismo frente a razas orientadas a carne y leche. Se mantiene principalmente en sistemas mejorados, donde se busca equilibrar la calidad lanera con la productividad general, dentro de un sector ovino más tecnificado y diversificado.
En la época en que se emitió esta estampilla (1943), la ganadería ovina era una de las actividades económicas más importantes de Turquía, especialmente en las extensas llanuras y mesetas de Anatolia. El país contaba con millones de ovejas, criadas principalmente por pequeños productores y comunidades rurales que dependían de ellas tanto para la subsistencia como para el comercio.
El Estado impulsó políticas de mejora de razas ovinas, introduciendo el Merino europeo (valorado por su lana fina y de alta calidad) con el objetivo de fortalecer la industria textil nacional y aumentar las exportaciones. La cría de ovejas no solo proporcionaba lana, sino también carne, leche y cuero, siendo clave para la economía rural. Los sistemas de producción eran mayormente extensivos, con rebaños guiados por pastores a través de grandes territorios, tal como se representa en la estampilla.
En la actualidad, Turquía cuenta con aproximadamente 50 millones de ovejas, lo que la sitúa entre los principales productores ovinos de Eurasia. El país posee una gran diversidad de razas adaptadas a distintos climas, entre las que se destacan el Karaman blanco y el Karaman rojo, las más numerosas y resistentes a climas secos y fríos; la raza lechera Awassi, el Merino turco, resultado de cruzamientos con merinos europeos orientados a mejorar la calidad de la lana; y la raza carnicera Kıvırcık, predominante en la región europea.
Predomina un sistema de producción extensivo o semi-extensivo, aunque con mayor tecnificación, incorporando mejora genética, programas sanitarios y alimentación suplementaria, mientras persisten prácticas tradicionales de pastoreo. La producción actual se orienta principalmente al cordero para carne y a la elaboración de quesos. La lana ha perdido importancia económica, aunque sigue siendo relevante en determinadas regiones.
“Una estampilla que, más allá de su valor postal, nos conecta con la historia rural y productiva de Turquía.”





