
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino
Una emisión de 1975 que refleja la riqueza faunística de Asia y el temprano compromiso de Pakistán con la conservación de su fauna silvestre.
Pakistán es un país ubicado en el sur de Asia, que limita con India al este; Afganistán e Irán al oeste; China al norte; y cuenta además con salida al mar Arábigo al sur.

Posee una superficie de 881.913 km² y una población que supera los 240 millones de habitantes, lo que lo convierte en uno de los países más poblados del mundo. Su capital es Islamabad, mientras que Karachi es su ciudad más grande y principal centro económico. Su ubicación geográfica lo sitúa en una región de gran importancia histórica y estratégica, conectando Asia Central, el subcontinente indio y el Medio Oriente.
Según el catálogo filatélico Colnect, desde 1947, en 79 años de historia postal, han circulado en Pakistán un total de 2.188 estampillas, de las cuales solo dos están dedicadas a los ovinos.
Las estampillas de Pakistán emitidas en 1975, catalogadas como Yvert & Tellier PK 390 y PK 391, presentan un valor facial de 20 paisas y 3 rupias, y forman parte de una serie dedicada a la protección de la fauna silvestre.
El diseño muestra un ejemplar de urial, un ovino salvaje característico de las regiones montañosas del sur y centro de Asia. El animal aparece de pie sobre un terreno rocoso, en actitud vigilante, destacándose por sus grandes cuernos curvados en espiral, rasgo distintivo de la especie.
El fondo presenta un cielo claro que resalta la figura del animal, mientras que en la parte inferior se lee la inscripción “Protect Wild Life”, que enfatiza el mensaje de conservación y la creciente conciencia ambiental de la época. En la parte superior figura el nombre del país, “Pakistan”, acompañado por su equivalente en escritura urdu, “پاکستان”, reflejando la identidad bilingüe del Estado.
En la esquina superior derecha se destaca el valor facial “20 P.” (20 paisas), correspondiente a la subdivisión de la rupia pakistaní vigente en 1975 —donde 1 rupia (₨) = 100 paisas—. Existe además esta misma emisión con valor de 3 ₨ (rupias pakistaníes).
El tiraje de esta emisión fue de 500.000 ejemplares para cada valor, y fue impresa por la Pakistan Security Printing Corporation, organismo oficial encargado de la producción de valores postales del país. Como ocurre con diversas emisiones pakistaníes de la época, no se encuentra documentado el nombre del diseñador, lo que sugiere una producción de carácter institucional.
El urial (Ovis vignei) es un ovino salvaje considerado uno de los posibles ancestros de las ovejas domésticas, adaptado a ambientes áridos, semiáridos y montañosos del sur y centro de Asia. Se caracteriza por su porte esbelto y, en los machos, por sus imponentes cuernos curvados en espiral, utilizados tanto en la defensa como en la competencia durante la época de celo. Habita en zonas rocosas y abiertas, donde su agilidad le permite desplazarse con facilidad y detectar depredadores.
Históricamente, el urial ha formado parte del ecosistema natural de regiones como Pakistán, aunque la presión humana, la caza y la reducción de su hábitat han afectado sus poblaciones. Su inclusión en emisiones postales, como la de 1975, refleja la creciente preocupación internacional por la conservación de la fauna silvestre, destacando su valor no solo biológico, sino también como símbolo del patrimonio natural de la región.
Hacia las décadas de 1920 y 1930, en el territorio que hoy corresponde a Pakistán —entonces parte de la India británica—, la ganadería ovina se desarrollaba principalmente en sistemas tradicionales y extensivos, adaptados a condiciones áridas y semiáridas. Los rebaños eran criados por comunidades rurales y nómadas, que practicaban el pastoreo estacional en regiones como Baluchistán, el Punjab y las zonas montañosas del noroeste. Las razas locales estaban bien adaptadas al clima, y eran valoradas tanto por su resistencia como por la producción de lana gruesa, carne y leche. La lana constituía un recurso importante para la producción artesanal, mientras que los animales también cumplían un rol fundamental en la economía de subsistencia. En este contexto, los ovinos silvestres como el urial coexistían en hábitats naturales, formando parte del paisaje faunístico de la región.
En la actualidad, Pakistán mantiene una importante ganadería ovina, con un stock estimado en 30 millones de cabezas, lo que lo sitúa entre los principales productores de Asia. La actividad continúa desarrollándose mayormente en sistemas extensivos y semiextensivos, especialmente en regiones áridas y montañosas como Baluchistán y el noroeste del país. Las razas locales, como la Balochi y la Kaghani, están adaptadas a condiciones climáticas exigentes y se orientan principalmente a la producción de carne, lana y leche. Si bien persisten prácticas tradicionales de pastoreo, en las últimas décadas se han incorporado mejoras en sanidad animal y manejo productivo. Paralelamente, especies silvestres como el urial han visto reducidos sus hábitats naturales, lo que ha impulsado políticas de conservación y su representación en emisiones postales como símbolo de la fauna autóctona.
“Una emisión que trasciende su función postal para convertirse en testimonio de los ovinos silvestres y del compromiso ambiental de Pakistán.”





