
El debate sobre un Plan Estratégico Ovino en la Rural de Palermo expuso las amplias diferencias entre las oportunidades de mercado, las urgencias productivas en las diversas regiones del país, y la necesidad de comunicar sobre los beneficios de la carne ovina para contrarrestar el amplio desconocimiento que existe en el país.
El subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Manuel Chiappe, afirmó que en el país «tenemos poco menos de 12 millones de cabezas» y aseguró que el año pasado cerró «con un aumento del 7% en la faena y la producción». Sin hacer ninguna alusión a la quita de financiamiento para la Ley Ovina, admitió que «no son números para hacer una fiesta» pero insistió en que «hay un crecimiento lento».
En el encuentro se advirtió sobre los bajos niveles de consumo de la carne ovina, que ronda los 250 gramos por habitante, por año. El desconocimiento en la población sobre el uso y los beneficios impacta directamente en la cadena de comercialización.
Sin consumo, no hay interés de los productores y la carne ovina no aparece regularmente entre las opciones de las carnicerías.
Los empresarios resaltaron que “Brasil importa 7.000 toneladas de carne ovina, de las cuales el 70% proviene de Uruguay» y confiaron en que Argentina podría abastecer ese mercado. También hicieron alusión al crecimiento en la demanda en Medio Oriente.
Por su parte, Mariano Guerra, representante de la Federación Lanera Argentina (FLA), confió en que Argentina tiene oportunidad de crecer «si aplica una estrategia de competir por calidad y no por volumen».
«Tenemos origen, industria local, trazabilidad, certificaciones y no exportamos solo lana sucia. El 60% de lo que exportamos son productos procesados y las exportaciones alcanzan los 193 millones de dólares anuales”, destacó.
Sanidad
La sanidad ocupó buena parte del encuentro. Representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) repasaron la situación del scrapie y de la sarna ovina, dos de las principales preocupaciones del sector.
Mayra Román, del área de Vigilancia y Prevención de Enfermedades Transmisibles de los Animales, explicó las acciones implementadas desde la detección del primer caso de scrapie a comienzos de este año, con especial foco en la renovación de los certificados de exportación para garantizar la continuidad del comercio exterior.
A su turno, Guillermo Duarte, coordinador del Programa de Pequeños Rumiantes del Senasa, presentó un diagnóstico sobre el avance de la sarna ovina y advirtió sobre las dificultades para contener la enfermedad. “La responsabilidad primaria del productor es informar y hoy nos encontramos con focos ya instalados porque esa alerta no llega. Corremos detrás de la sarna”, afirmó.





