
El médico veterinario, productor ovino, filatelista y docente en producción ovina, Oscar Jensen, disertó en la Fiesta de la Cría del Cordero Cordobés, organizada por CAPOC, sobre la Hidatidosis.
Jensen ingresó en 1982 al Ministerio de Salud de la Provincia del Chubut, donde desarrolló durante 38 años su actividad profesional en el Programa de Control de la Hidatidosis, dedicándose a la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, la investigación y el control de esta zoonosis, considerada la principal enfermedad parasitaria de la Patagonia.










La hidatidosis en la provincia de Córdoba
Según el Boletín Epidemiológico Nacional, entre 2019 y 2024 se confirmaron 162 casos humanos de hidatidosis en la provincia de Córdoba, con un promedio de 27 casos por año. Si bien la incidencia es considerablemente menor que en las provincias patagónicas, la notificación sostenida de casos demuestra que el ciclo de transmisión de Echinococcus granulosus continúa activo y que las medidas de prevención y control siguen siendo necesarias en todos los sistemas de producción donde conviven perros y ganado, especialmente en las áreas con producción ovina y caprina.

La producción ovina de Córdoba ha experimentado un importante crecimiento durante los últimos años, con un marcado desarrollo de la genética, la producción de carne y la incorporación de nuevos productores. Este crecimiento representa una excelente oportunidad para consolidar sistemas de producción que integren desde el inicio buenas prácticas sanitarias, evitando que la hidatidosis se transforme en una limitante para el desarrollo de la actividad.
El control de la hidatidosis en un establecimiento ovino comienza por una familia que conozca cómo se transmite la enfermedad y cómo puede prevenirse. Mantener únicamente los perros necesarios para el trabajo y proteger mediante cercos las huertas y las fuentes de agua para impedir el acceso de los perros constituyen los primeros pasos para interrumpir el ciclo del parásito.
Las medidas fundamentales de control son impedir que los perros consuman pulmones o hígados crudos provenientes de la faena, desparasitarlos periódicamente con un tenicida y vacunar anualmente a los ovinos con la vacuna EG95.
La hidatidosis puede prevenirse y controlarse. Cada productor tiene en sus manos la posibilidad de interrumpir la transmisión del parásito y proteger la salud de su familia, de sus animales y de toda la comunidad rural.





