
La cabaña La Esperanza, que impulsa el médico veterinario Pablo Sorasio, convirtió a Laborde en la cuna de la alta genética ovina, donde se producen y exportan animales de alta calidad.
Desde hace más de 20 años, la familia Sorasio se convirtió en una referencia del desarrollo ovino en el país y ha logrado importantes reconocimientos en las exposiciones de la Rural de Palermo y otras muestras agropecuarias del interior.
«Córdoba tiene muy buena producción y muy buenos cabañeros, es una provincia que te enamora. Y tiene algo muy valioso: la comunicación con el Gobierno de Córdoba implica contar el teléfono siempre abierto. Esto ayuda y abre muchas puertas», revalorizó en diálogo con Portal Ovino.
Para Sorasio, «el cordero cordobés está presente en todos lados» y remarcó que «con la cabaña hemos podido exportar a Bolivia, Paraguay y Bolivia».
«Además, he ido a jurar en varios países sudamericanos y todo lo pude lograr desde la producción en Córdoba. Esta es una actividad donde lo que te sostiene es la pasión. No siempre te acompañan los compradores o los jurados, pero a la semana te volvés a preparar con la convicción de seguir creciendo», aseveró».
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«El ovino es un rumiante, equiparable nutricionalmente al vacuno. Es una producción totalmente diferente a la producción aviar o porcina», advirtió Soriaso.
El médico veterinario destacó que «un productor de 50 ovejas, para dar un ejemplo, obtiene 50 corderos para faena por año, la capacidad de producción es totalmente diferente al porcina».
«Además, el cordero vive de comer pasto. Esto impacta directamente en el costo del cordero, que no puede compararse con el porcino, sino con el vacuno. Por eso pedimos que se flexibilicen los procesos de faenamiento, para no caer en la informalidad pero poder garantizar rentabilidad para el productor», precisó.
«No podemos ser solo la opción de la fiesta»
«No podemos ser solo la opción de la fiesta, queremos ser la respuesta para la persona que cocina en la casa y no tiempo, necesita hacer algo rápido, rico y nutritivo», expresó Pablo Sorasio, quien destacó el aporte saludable de la carne ovina.
El productor manifestó que «es la única especie que no tiene restricciones religiosas, la come todo el mundo, es una carne que se puede usar para todo, es noble, de fácil cocción y trasciende culturas».
Biotecnología y genética
Pablo y su hija Martina apostaron por la biotecnología y la genética para alcanzar el objetivo de promover razas ovinas como Hampshire Down, Dorper y Pampinta.

Con la adquisición de semen y embriones e Inglaterra, Nueva Zelanda y Paraguay, logró resultados de alto valor, que le permitieron generar redes de exportación a hacia Bolivia, Paraguay y Uruguay.





Laborde: es una localidad ubicada al sudeste de la provincia de Córdoba, a 280 kilómetros de la capital de la provincia. Pertenece al departamento Unión, dentro de la pedanía Ascasubi, y es la Capital Nacional del Malambo. El gentilicio es labordense. Laborde cuenta con 5.943 habitantes (INDEC, 2010), lo que representa un incremento del 8% frente a los 5.492 habitantes (INDEC, 2001) del censo anterior.




La cabaña desarrolló un sistema propio de terminación. Los corderos permanecen alrededor de dos meses en corrales donde reciben una dieta basada en fibra, pasturas, maíz y suplementos minerales hasta alcanzar entre 60 y 70 kilos de peso vivo (35-40 kilos limpios), lo que permite obtener un cordero pesado de excelente calidad.





