
En la TodoLáctea se desarrolló una charla sobre la promoción del Turismo Rural Lecheo, como una oportunidad para dinamizar las economías regionales». La presentación estuvo a cargo de la ingeniera María Rosa Scala, de INTA Rafaela, y Fabiana Beccaria, de la Asociación Visite Castellanos.

Durante el encuentro, del que participaron más de 60 representantes de municipios de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, recordaron que «en 2001, frente a la crisis nacional y al cierre de tambos en la región, el turismo rural comenzó a pensarse como una alternativa de diversificación productiva y desarrollo local». Cambio Rural acompañó este proceso con capacitación, organización y articulación público–privada.
Las especialistas destacaron que el turismo rural se construye desde la identidad, pero se sostiene con organización, redes y comunidad.
«En nuestros pueblos la lechería no solo produce leche: es historia, identidad trabajo, comunidad, territorio. El turismo rural lechero nos invita a transformar ese capital en nuevas oportunidades de desarrollo local. La lechería no solo produce leche: produce historia, trabajo, comunidad e identidad», remarcaron.
Y añadieron: «El Turismo Rural no empieza desde cero, comienza en los recursos, saberes, historias y redes que cada territorio ya tiene».
«Tambos, familias, historias, paisajes, instituciones, gastronomía, fiestas, historias de inmigrantes, espacios patrimoniales, escuelas rurales, oficios, sabores, saberes, jóvenes con ganas de emprender, son parte del proceso. El desafío es reconocerlos, organizarlos y convertirlos en experiencias», indicaron.
En la presentación destacaron que “el turismo rural lechero puede generar ingresos complementarios, movimiento comercial y nuevas oportunidades para emprendedores».
«Acercar la producción a la sociedad, mostrar el trabajo que hay detrás de cada litro de leche y abrir espacios para que nuevas generaciones se vinculen de otra manera con el campo y con sus pueblos», aseguraron las expositoras.

Scala y Beccaria señalaron que «el tambo puede transformarse en una experiencia educativa, productiva, gastronómica, familiar, tecnológica y cultural, de bienestar y naturaleza».
«Para que esto funcione el establecimiento no puede quedar solo. Necesita estar integrado: caminos, señalética, promoción, seguridad, servicios, articulación con otros emprendimientos, y respaldo (fliar, institucional, comunal, etc)», explicaron.
Condiciones básicas para recibir visitantes
* No todos los tambos están preparados de inmediato.
* Lo importante es hacer un diagnóstico realista y avanzar de manera gradual.
* Aspectos clave para comenzar:
* Definir la experiencia
* Escuelas, familias, turistas, grupos técnicos u otros visitantes.
* Organizar roles y tiempos
* Quién recibe, explica, acompaña y coordina la visita.
* Cuidar bioseguridad y bienestar animal
* Zonas permitidas, higiene, contacto con animales y normas de comportamiento.
* Garantizar seguridad de las personas
* Recorridos seguros, cartelería y prevención de riesgos.
* Contar con infraestructura mínima
* Acceso, baños, sombra, agua, estacionamiento y lugar de recepción.
* Construir un relato
* Historia del tambo, familia, producción, tecnología y territorio.
* Articular con otros actores
* Tambo, quesería, gastronomía, museo, feria, alojamiento y municipio.
Para las disertantes, «la pregunta para los municipios no sería solamente: “¿Tenemos atractivos turísticos?”.
«La pregunta estratégica es: ¿Qué identidad productiva tiene nuestro territorio y cómo podemos transformarla en una experiencia organizada de desarrollo local? Los municipios y comunas tienen un rol central. Pueden identificar recursos, convocar actores, acompañar procesos, mejorar servicios, ordenar la comunicación, articular con instituciones y ayudar a construir una agenda compartida», argumentaron.
Beccaria precisó que «visite Castellanos es una experiencia que nos permite pensar el turismo desde una mirada regional».
«No se trata solo de ofrecer actividades, sino de construir una narrativa común del territorio. En una región lechera, esta mirada permite integrar producción, cultura, gastronomía, paisajes, historia y comunidades. Cada localidad puede comenzar con algo propio. Al integrarse a una red mas grande gana visibilidad y potencia», indicó.
Propuesta metodológica para municipios lecheros
Cómo empezar
Para que esta charla no quede solamente en una idea inspiradora, queremos proponer un camino posible de trabajo.
Primer paso: reconocer la identidad lechera local
Cada municipio o comuna puede preguntarse:
¿Qué lugar ocupa la lechería en nuestra historia, en nuestra economía y en nuestra identidad?
¿Qué actores forman parte de esa trama?
¿Qué historias merecen ser contadas?
Segundo paso: mapear recursos y actores
Identificar tambos, industrias, queserías, comercios, productores, familias, escuelas, instituciones, caminos, fiestas, museos, productos regionales, espacios gastronómicos y personas con capacidad de recibir o contar.
Tercer paso: seleccionar experiencias posibles
No todo tiene que transformarse en atractivo turístico. Hay que elegir qué experiencias tienen condiciones reales para comenzar: una visita educativa, una jornada gastronómica, un circuito de tambos, una feria de productos lácteos, una fiesta local, una experiencia piloto.






