
Tras la detección de casos de scrapie clásico en la Argentina, en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos, Brasil, el segundo destino en importancia para las exportaciones ovinas argentinas detrás de la Unión Europea, mantiene restricciones a la operatoria de las plantas frigoríficas de la Patagonia.
El director ejecutivo de la Cámara de Frigoríficos Ovinos y Bovinos de la Patagonia (Cafropat), Juan Uccelli, advirtió que la situación actual está llevando al límite la capacidad logística de almacenamiento.
“Hoy Túnez ya está abierto, solo restringieron la compra a la zona donde aparecieron los problemas en el norte del país. Son trámites engorrosos; el SENASA puso la mejor buena voluntad, pero pasan por muchas manos y por eso se pierde mucho tiempo”, señaló Uccelli en declaraciones publicadas por el diario La Nación.
La reapertura del mercado tunecino, concretada el viernes pasado, «permitió recuperar parcialmente el flujo exportador, aunque bajo nuevas restricciones geográficas». El problema más urgente sigue siendo Brasil, donde las negociaciones técnicas estarían prácticamente concluidas desde hace dos semanas, pero la habilitación formal todavía no llega.
“Con Brasil sabemos que está casi todo acordado. SENASA hizo todo y su equipo técnico tiene la mejor voluntad, pero aún no se destraba”, afirmó.
El scrapie ovino, o tembladera, es una enfermedad neurodegenerativa fatal y contagiosa que afecta el sistema nervioso de ovejas y cabras. Causada por un prión, provoca prurito intenso (rascado), pérdida de peso y signos nerviosos. En abril de 2026, SENASA confirmó los primeros brotes de scrapie clásico en Argentina. No es una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública.
Aspectos Clave de la Enfermedad:
* Signos Clínicos: Rascado constante, descamación, caída de lana (alopecia), comportamiento nervioso, temblores, descoordinación y adelgazamiento progresivo hasta la muerte.
* Transmisión: Principalmente a través de fluidos placentarios y fetales durante el parto, contaminando el medio ambiente, donde el agente es muy resistente.
* Diagnóstico: Se confirma mediante análisis de laboratorio (ELISA, inmunohistoquímica) en tejido cerebral o linfoide tras la muerte del animal.
* Control: Al no existir cura, el control se basa en la eliminación de animales infectados, cuarentena y mejora genética para resistencia.





