
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino
Toda la información sobre las estampillas las encontrás en https://estampillasovinas.com.ar/
La Ciudad del Vaticano es un pequeño Estado soberano situado dentro de la ciudad de Roma, Italia, y constituye la sede de la Iglesia Católica. Con una superficie de apenas 44 hectáreas, es el Estado independiente más pequeño del mundo, tanto por extensión como por población, con alrededor de 800 habitantes. Su economía no se basa en actividades productivas tradicionales, sino principalmente en los aportes de los fieles católicos de todo el mundo, los ingresos provenientes de los Museos Vaticanos, la venta de publicaciones, monedas, medallas y sellos postales, además de la administración de su patrimonio e inversiones.
Precisamente, sus emisiones filatélicas constituyen una fuente de ingresos y, al mismo tiempo, un importante medio de difusión de acontecimientos religiosos, culturales e históricos.
Las ovejas en la filatelia del Vaticano
Según el catálogo internacional de sellos postales Colnect, la Ciudad del Vaticano emitió 2.769 estampillas desde 1931. Dentro de esta extensa producción filatélica, los ovinos aparecen en cuatro emisiones: Escultura del Buen Pastor, de 1962; Centenario de la Unión Postal Universal, de 1974; El Buen Pastor, de 2010; y El papa Francisco con un cordero, de 2020.
En 2020, con motivo del octavo año del pontificado del papa Francisco, el Vaticano emitió una serie de cuatro estampillas dedicada al pontífice y a su relación con los animales. Las imágenes lo muestran acompañado por un cordero, una paloma, un perro y un cachorro de pantera negra.
El papa Francisco con un cordero
El 14 de febrero de 2020, el Servicio de Correos y Filatelia de la Ciudad del Vaticano emitió la estampilla El papa Francisco con el cordero, de 30 × 40 mm, impresa por Cartor Security Printing, con una tirada de 120.000 ejemplares, que lleva el número VA 1838 del catálogo francés Yvert et Tellier.
En la parte superior del sello se encuentran las leyendas “FRANCESCO” (Francisco) y “ANNO MMXX” (Año 2020), acompañadas por el escudo pontificio; en la parte inferior figura “CITTÀ DEL VATICANO” (Ciudad del Vaticano) y, en caracteres de menor tamaño, “CARTOR 2020”, correspondiente a la empresa impresora y al año de impresión. La imagen muestra al papa Francisco sonriente, con un cordero sobre sus hombros, en una clara evocación de la figura del Buen Pastor. Al fondo se observan ramas de olivo que enmarcan la escena. En el ángulo superior izquierdo se indica el valor facial de 1,10 €.
Aunque la Ciudad del Vaticano no forma parte de la Unión Europea, desde 2002 utiliza el euro mediante un acuerdo monetario con la Unión Europea y está autorizada a acuñar sus propias monedas, con diseños vaticanos. Tanto sus monedas como sus estampillas son apreciadas por los coleccionistas.
Francisco, el cordero y una particular historia personal
La imagen de Francisco llevando un cordero sobre sus hombros posee un profundo simbolismo cristiano y evoca inmediatamente la figura del Buen Pastor, representación tradicional de Cristo como pastor que protege y conduce a su rebaño. El cordero, presente desde los primeros tiempos en la iconografía cristiana, simboliza asimismo la inocencia, la humildad y el cuidado de los más vulnerables.
La presencia del cordero adquiere, además, una particular dimensión al recorrer algunos aspectos de la vida de Jorge Mario Bergoglio. Nació el 17 de diciembre de 1936 en el barrio porteño de Flores, donde transcurrió su infancia, a poca distancia del Bajo Flores, zona que por entonces conservaba características periurbanas, con antiguas chacras y quintas, y actividades vinculadas con los animales y la faena, como mataderos, triperías, graserías y curtiembres. En 1957, cuando tenía 21 años, Jorge Mario Bergoglio fue intervenido quirúrgicamente por hidatidosis pulmonar, con la remoción del lóbulo superior de su pulmón derecho, afectado por tres quistes hidatídicos.
El 13 de marzo de 2013, a los 76 años, Jorge Mario Bergoglio fue elegido 266.º papa de la Iglesia Católica, convirtiéndose además en el primer pontífice procedente de América. Adoptó el nombre de Francisco, inspirado en san Francisco de Asís, asociado al cuidado de los pobres, la paz y la protección de la creación. Su pontificado se extendió durante doce años, hasta su fallecimiento en la Ciudad del Vaticano, el 21 de abril de 2025, a los 88 años.
Más de seis décadas después de aquella enfermedad, una estampilla de la Ciudad del Vaticano volvería a reunir, esta vez de manera simbólica, a Francisco con uno de los animales históricamente ligados a la hidatidosis: el ovino.





