
«La Fortaleza» nació de un sueño productivo de muchos años. Rosa Dellafiore confió en cumplir con un desafío que se gestó desde el trabajo en el campo en Laboulaye y la revalorización genética de la raza Hampshire Down.
«Hace casi una década que estoy en el sector ovino y siempre dije que algún día iba a tener mi propia cabaña. Es un orgullo muy grande haber alcanzado esta meta», resaltó la productora en diálogo con Portal Ovino.
Rosa no imaginó su proyecto para competir en exposiciones y muestras, sino para ofrecerle al productor de la zona una posibilidad de acceder animales de excelente genética.



«Pasito a pasito fui creciendo. Hoy estoy trabajando con 30 animales y busco día a día mejorar. El delegado de la Asociación me dijo que tengo muy buenas ovejas y que puedo seguir evolucionando», destacó.
Dellafiore manifestó que se decidió por el nombre de «La Fortaleza» porque necesitó mucho de ese valor para alcanzar la meta. «No fue fácil, tuve el apoyo y la enseñanza de muchísima gente que me enseñan día a día. Valoro al INTA, la Universidad de Río Cuarto, Néstor Franz y José Luis Roberi, especialmente», expresó.
Y agregó: «Es cumplir un sueño y día a día quiero mejorarlo. Siempre elegí la raza Hampshire Down, en un campo totalmente natural, con rastrojos. Es una raza rústica que se adapta a esta zona y es netamente carnicera».


La productora resaltó la producción de carne ovina y aseguró que «tiene un enorme potencial que todavía no ha sido explorado».
«Llegar a una cabaña no es de un día para el otro, lleva muchos años. El día a día es fundamental para lograr una mejor genética, en un continuo trabajo y crecimiento. Hemos avanzado muchísimo», señaló.





