
Por Oscar Jensen
Especial para Portal Ovino
Foto: De Ilustración, venta de carne en Padua, Italia.
En un matadero municipal con habilitación provincial del valle de Trelew, Provincia del Chubut, a mediados de abril de 2026 se llevó a cabo, en carácter experimental, la faena de cuatro burros bajo protocolo y estricta supervisión sanitaria. Participaron en el proceso el Ministerio de Producción de Chubut, el SENASA, la Subsecretaría de Agricultura y Ganadería y el área de Bromatología.
Se trató de animales terminados, de aproximadamente 20 meses de edad, cuya faena controlada permitió obtener ocho medias reses con un peso cercano a los 60 kg cada una. La carne resultante, caracterizada por su terneza, bajo contenido graso y sabor suave, presenta cualidades nutricionales y organolépticas comparables a las de la carne bovina.
Esta experiencia se desarrolló a partir de la iniciativa de un productor ovino con establecimiento en la costa atlántica, al sur de Trelew, en la zona de Punta Tombo, quien busca reconvertir su sistema productivo incorporando la cría y comercialización de carne de burro como una alternativa dentro del esquema ganadero regional.
La región enfrenta una marcada caída de la producción ovina, sumada a la presión de depredadores como el puma, mientras que las condiciones ambientales limitan el desarrollo de la ganadería bovina. En este contexto, los burros han demostrado una notable adaptación a la estepa, destacándose por su rusticidad y por su capacidad de defensa, protegiendo a sus crías frente a la depredación de fauna silvestre.
El establecimiento cuenta actualmente con un rodeo en formación de aproximadamente 100 animales, de los cuales alrededor de 70 son hembras, con un planteo de selección genética orientado a la producción de carne.
La carne fue comercializada en su totalidad en el transcurso de dos días en una carnicería de Trelew, especialmente autorizada por el municipio para esta experiencia. Como parte de la estrategia de difusión, se realizó una degustación en un restaurante ubicado en el acceso sur de la ciudad, que contó con una amplia concurrencia, donde se ofrecieron distintos cortes a la parrilla y empanadas elaboradas con esta carne.
La “especie equina” comprende a los caballos, burros y sus híbridos (mulas y burdéganos), es decir, a todos los animales del género Equus.
La presente faena experimental se enmarca en lo establecido por el Decreto N.º 974/98, que derogó el Decreto N.º 1591/74, mediante el cual se prohibía en todo el territorio nacional la faena, con cualquier destino, de animales de la especie equina machos menores de doce años y hembras menores de quince años.
Asimismo, encuentra su principal sustento en la Ley N.º 24.525, promulgada en agosto de 1995, de “Promoción y fomento de la producción de carne equina para consumo”, cuyo artículo 1° establece que se declara de interés nacional y prioritario la promoción, fomento y desarrollo de la producción, comercialización e industrialización del ganado equino, su carne, productos y subproductos, así como toda actividad directa o indirectamente vinculada con la misma.
La experiencia constituye un antecedente relevante en la diversificación productiva de la estepa patagónica, abriendo nuevas perspectivas para la incorporación de especies alternativas en sistemas ganaderos marginales.





