
Con un despliegue de genética, producción y gastronomía, la producción ovina mostró su potencial en la ArgenCarne que se realizó en la Sociedad Rural de Río Cuarto.
El evento convocó a expertos, cabañeros, productores y referentes del sector, en jornadas que sumaron charlas de formación, el debate sobre el presente y futuro de la actividad, el reconocimiento de razas ovinas y la apuesta por nuevas metodologías de desarrollo para la comercialización del cordero pesado.
Dirigentes y especialistas analizaron la “Política Federal de las Cadenas Cárnicas: la visión de las provincias”.
En la inaguraciónn del histórico encuentro de producción ganadera, el presidente de la Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta; el presidente de CARTEZ, Maximiliano Razzetto; el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, y el intendente de Río Cuarto, Guillermo de Rivas.




Moyetta dijo que «esta Rural nace gracias a la ganadería y tener esta posibilidad que dan estos eventos de seguir trabajando en pos del arraigo a partir de la ganadería y del mejoramiento y del crecimiento de la ganadería, es algo trascendente para nosotros».
Y agregó: «Cada evento que hace la Rural de Río Cuarto es de la ciudad y no de la Rural, porque somos parte de una misma sociedad y para eso trabajamos».
Por su parte, Razzetto consideró que está «cada vez más convencido de que el lugar óptimo para este evento es la Rural de Río Cuarto, por la capacidad organizativa que tiene, por estar en el centro del país, por ser la Rural más importante del interior del país.”
Para Castagnani, “el desafío es transformar ese enorme potencial en más producción, más mercado, más valor agregado y más oportunidades para los argentinos»
«Superó todas las expectativas»
La vicepresidenta de la Sociedad Rural de Laboulaye y productora ovina, Rosa Dellafiore, destacó que el evento «superó todas las expectativas» y valorizó «la participación de 13 corrales de Río Cuarto, Huinca Renancó y Coronel Moldes».
«Contamos con un jurado de excelencia, tanto en la jura como en el pie como en el trabajo en frigorífico. Además, cada cabañero presentó su raza y hubo charlas con muchísima participación de diferentes provincias argentinas. Quedó más que claro que toda la producción y genética está muy bien desarrollada en el país. El trabajo que resta es promover el consumo de la carne ovina», remarcó.
Y agregó: «Tenemos muy buena carne y es necesario llegar a la góndola. Todo está dado para que las carnes ovinas sean parte de las opciones que elija la familia argentina».



Sunset ovino
Durante el encuentro se realizó la jura del Block Test Ovino, una experiencia histórica para ArgenCarne, que realizó por primera vez esta evaluación. Además, en la Mesa de Trabajo Ovina se desarrolló el deabte sobre cadena de la producción ovina, un espacio para intercambiar experiencias, analizar desafíos y pensar oportunidades para el crecimiento de la actividad.
También se impulsó una muestra genética ovina, charlas sobre calidad de carne y manejo productivo, y propuestas para seguir impulsando el desarrollo del sector.
Las jornadas tuvieron un cierre especial con el Sunset Ovino, un encuentro para celebrar y poner en valor la producción ovina.



Raza Suffolk
La raza ovina Suffolk fue una de las protagonistas de las actividades ganaderas de ArgenCarne 2026, que se desarrolla en la Rural de Río Cuarto. El productor Mauricio Groppo, de Cabaña Cara Negra, presentó ejemplares de esta raza de origen inglés y compartió los resultados de su experiencia de incorporación a un establecimiento que tradicionalmente se dedicaba a la producción bovina.
Groppo explicó que, si bien su actividad principal está vinculada a la ganadería bovina, comenzó a incursionar recientemente en la producción ovina. En ese camino, destacó las características de la Suffolk y las posibilidades que ofrece para mejorar los resultados productivos, especialmente mediante cruzamientos con otras razas.
Entre los principales atributos de la Suffolk, el cabañero destacó la velocidad de crecimiento de los corderos y la calidad de sus carcasas. Se trata de una raza cuyo principal objetivo productivo está orientado a la carne, mientras que la lana representa un aprovechamiento secundario, debido a su calidad media-baja. Otro de los rasgos que mencionó es la pigmentación de la cabeza y las extremidades, junto con su rusticidad, características que forman parte de los atributos valorados al evaluar los animales.
«Si se busca un objetivo de esta raza, sin duda es para cruzar y aumentar la producción de carne», señaló Groppo, al explicar que la incorporación de Suffolk puede contribuir a mejorar la producción de los sistemas ovinos.
La llegada de los primeros ejemplares a Cabaña Cara Negra fue producto de una importación realizada desde Uruguay. El establecimiento incorporó un carnero junto con 18 hembras puras controladas y animales provenientes de cruzamientos. A partir de ese plantel, el productor comenzó a observar los primeros resultados reproductivos y productivos.

Según relató, en una de las experiencias se registraron 11 partos y 17 corderos, un resultado que puso de relieve el potencial de la raza en materia reproductiva. «Los que no estamos acostumbrados a ver esa velocidad de crecimiento, ver cómo meten kilos en esos primeros meses de vida, nos quedamos gratamente sorprendidos», comentó, al describir uno de los aspectos que más le llamó la atención de los ejemplares. La experiencia también incluyó cruzamientos con una majada de raza manchega, utilizada tradicionalmente en el establecimiento para consumo propio.





