
Icaño, el nuevo polo productivo del sector ovino en Catamarca, celebrará el próximo 4 de noviembre, 225 años de vida. La localidad fue epicentro de las Ovinpiadas 2026, el evento ovejero de mayor convocatoria del país.
«Es una fecha que nos invita a recordar nuestras raíces, valorar nuestra historia y renovar el orgullo de ser parte de esta comunidad que sigue creciendo con trabajo, identidad y esperanza», señalaron desde el municipio.

En el año 1771, en base al primer Censo que se realiza en la Provincia de Catamarca, Icaño figura como asentamiento poblacional con ese nombre, fijándose de esta manera el 4 de noviembre de 1771 como Día de Origen de la localidad.
Icaño está distante a 100 kilómetros de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca. Para llegar se debe tomar la Ruta Nacional N° 38 y habiendo llegado a la localidad de El Portezuelo, departamento Valle Viejo, tomar la Cuesta del Portezuelo, es decir la Ruta Provincial 2. Finalizada la cuesta y ya en la cima de la Sierra Ancasti, se debe continuar por la Ruta Provincial 2.
Relieve e hidrografía
La localidad de Icaño se encuentra situada a 330 metros sobre el nivel del mar, en la llanura que se abre paso al este de la provincia de Catamarca, cercana a la zona pedemontana del faldeo oriental de la Sierra Ancasti.
El Río Los Molinos nace en esta última y atraviesa la localidad de La Cañada de Ipizca donde sus aguas son embalsadas en el dique homónimo, para luego continuar hacia el sudeste hasta internarse en el departamento La Paz justamente a través de la localidad de Icaño.
El abastecimiento se logra gracias a que sus aguas para consumo y riego son captadas en un azud nivelador y transportadas por un canal matriz hasta su distribución. El cauce del río continúa sin agua hasta desaparecer en las llanuras del poblado.
El origen del nombre
El nombre “Icaño” proviene probablemente del cacán, lengua de los tonocotés. Su significado no se ha podido desentrañar fehacientemente aún. Hay dos acepciones posibles, según nuestros homónimos catamarqueños: “Tuna Roja” o “Pasto Seco”. Los investigadores catamarqueños sostienen que podría ser una voz quichua. Algunos historiadores santiagueños, también adjudicándole un origen quichua, han afirmado que la voz icaño proviene de “icancho” (pajarito).





